Foucault, usos en educación

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domingo, 10 de agosto de 2014

LA POSICION FENOMENOLOGICA

Msc. Mota, Glorimar    
CI: 11.120.292
UNIVERSIDAD NACIONAL EXPERIMENTAL DE LOS LLANOS CENTRALES
“RÓMULO GALLEGOS”
ÁREA DE POSTGRADO
DOCTORADO EN CIENCIAS DE LA EDUCACIÓN
UNIDAD CURRICULAR: AUDITORÍAS METODÓLOGICAS IV
SECCION “4”

FACILITADOR: Dr. FRANCISCO FRANCO 

El aporte del pensamiento Kantiano hacia el movimiento fenomenológico se circunscribe , a resolver esos problemas de orden filosóficos apelando a su propia experiencia en la que Kant recoge esta línea de explicación mostrando que debemos reflexionar sobre el modo de conocer para descubrir los elementos, fundamento y límites del saber, pero pone como sujeto a un sujeto distinto: el Sujeto Trascendental, que no se puede identificar con el yo empírico, contingente, hecho de este modo pero pudiendo ser de otra forma; el Sujeto Trascendental es el sujeto metaempírico del cual se predican las distintas formas aprióricas y que realiza las distintas síntesis que dan lugar a la constitución de los fenómenos. La consecuencia es un giro completo en la comprensión del conocimiento y la separación radical entre la filosofía y el sentido común: el conocimiento universal y necesario no se puede explicar si consideramos que el sujeto es pasivo cuando conoce, pero sí al considerar que el sujeto pone algo en el objeto conocido y lo modela a partir de las estructuras de nuestras facultades cognoscitivas (las formas de la sensibilidad y las categorías del entendimiento).
En el mismo andar, hacemos la analogía de la significación de la Fenomenología y la Hermenéutica desde sus representantes. En 1927 se produce uno de los acontecimientos filosóficos más relevantes del pasado siglo, la publicación de “Ser y Tiempo” Heidegger contaba entonces con 38 años y una dilatada carrera académica a sus espaldas, repartida entre la docencia, y el trabajo como asistente de Edmund Husserl. Heidegger manifiesta una clara preferencia por la filosofía de la vida, pues le parece que responde mejor a la crisis espiritual de su tiempo, cuya manifestación más evidente es la Primera Guerra Mundial. En el pensamiento de Heidegger incide además de manera decisiva, su original formación religiosa, que lo hace ocuparse intensamente con el Nuevo Testamento, los Padres de la Iglesia, Lutero, y en general, la reflexión sobre la vida y la historicidad, que las cosas mismas por lo demás, en los años previos a la Gran Guerra eran omnipresentes en la literatura y la filosofía.
En este contexto se desarrolla también la filosofía fenomenológica, cuyo fundador, Edmund Husserl, se propone la misión de superar la crisis de la ciencia positivista que había dominado casi sin contrapeso la escena cultural europea durante gran parte de la segunda mitad del siglo XIX. El sentido de esta crisis consiste, para Husserl, en que la ciencia ha dejado de tener significado para el hombre, pues no le proporciona orientación sobre los problemas acuciantes del presente, ni criterios rigurosos para guiar su conducta. La fenomenología se presenta como una reflexión filosófica que quiere fundamentar firmemente la objetividad del saber mediante un método, cuya principal regla es dejar que se hagan patentes en su contenido esencial, a través de una mirada intuitiva que haga presente las cosas tal como se dan inmediatamente para el que las vive y poniendo entre paréntesis el juicio sobre la validez de los presupuestos, opiniones o interpretaciones acerca de ellas. La conciencia no es para la fenomenología algo cerrado en sí mismo, sino que está definida por la intencionalidad, es decir, por la particularidad de estar siempre abierta y referida a algo como su correlato objetivo. El análisis fenomenológico muestra, además, que los objetos no se dan a la conciencia aisladamente, sino insertos en un contexto mayor, en el que se destacan como lo que son. Este contexto es el mundo, horizonte general de todo lo que es y puede llegar a ser contenido de la experiencia.

martes, 19 de febrero de 2013

INVESTIGACION UNIVERSITARIA EN AMERICA LATINA: TRASCENDENCIA O UTOPIA


GLORIMAR MOTA BOLIVAR


Universidad Nacional Experimental
Rómulo Gallegos
Doctorado en Ciencias de la Educación
Cátedra: Gestión Investigativa
Facilitador: Dr. Alberto Torres
Sección: 5




La educación universitaria, desde sus orígenes, tiene entre sus cometidos la creación, transmisión y difusión del conocimiento. Si el conocimiento, ocupa hoy día un lugar central en los procesos que configuran la sociedad contemporánea, las instituciones que trabajan con y sobre el conocimiento participan también de esa centralidad. Esta consideración ha llevado a un nuevo análisis de las relaciones entre las instituciones de educación superior y la sociedad y a fortalecer la relevancia del papel estratégico de la educación superior.
La universidad es una institución social y, como tal, expresa de manera determinada la estructura y el modo de funcionamiento de la sociedad como un todo. Tanto es así que, en el interior de la institución universitaria, encontramos la presencia de opiniones, actitudes y proyectos en conflicto que son expresivos de las divisiones y contradicciones de la sociedad como un todo. Una universidad enclaustrada expresa la manera en que una sociedad determinada concibe el saber; una universidad militante expresa la manera en que una parte de una sociedad determinada pretende que el saber esté al servicio de determinadas políticas. De modo similar, una universidad funcional y operacional, que forma mano de obra especializada para el mercado de trabajo, expresa una sociedad que toma el mercado como ratio ultima de la vida social. En contrapartida, una universidad que considera el saber según el prisma del derecho del ciudadano, que impide la masificación y valoriza la democratización, expresa una sociedad en la cual los valores democráticos de la ciudadanía son el imperativo político y ético de la vida universitaria.
La educación superior es un fenómeno de gran complejidad, cuyo análisis requiere instrumentos que superen los enfoques puramente economicistas o parciales y tengan presente la necesidad de encontrar puntos de equilibrio entre las necesidades del sector productivo y de la economía, las necesidades de la sociedad en su conjunto y las no menos importantes necesidades del individuo como ser humano, todo dentro de un determinado contexto histórico, social y cultural. Las tareas de las instituciones de educación superior deben ser pertinentes. Pero, ¿quién define la pertinencia? En otras palabras, quién da respuesta a las preguntas: ¿Educación superior para qué? para qué sociedad? ¿Para qué tipo de ciudadanos?
En las nuevas experiencias que emergen de la sociedad civil como alternativa a la globalización desde arriba, no se percibe, ni tampoco se cree ni se anhela, una utopía universal y globalizable
La experiencia del socialismo real y del paradigma neoliberal actual han demostrado el fracaso de paradigmas totalizantes, resultado de la imposición desde arriba y desde afuera de las experiencias propias. La nueva visión de la globalización desde abajo, se basa en la integración de utopías parciales: es un esfuerzo consensuado y democrático de la ciudadanía del siglo XXI.
En resumen, no puede existir una docencia universitaria desvinculada de la investigación en un mundo globalizado, en una sociedad del conocimiento. Esto implica que todo docente debe ser un investigador, para que así sus alumnos puedan: «aprender a conocer», «aprender a hacer», y también, sin olvidar el papel de los valores -sin ellos proliferarían las universidades ancladas en únicamente olvidando la espiritualidad, la dimensión humana- «aprender a ser» y «aprender a vivir juntos».

“Todo el conocimiento y la sabiduría  esta siempre a nuestra disposición, por lo tanto, cuando se apertura nuestra visión interior acerca  de lo que significamos como seres en devenir,   somos  capaces de ensanchar el horizonte y desatarnos de la  prisión de la existencia  material”
(HAY, 2.004)

Bibliografía
1.-Cárdenas, Antonio Luis: Los Retos del Siglo XXI: Sociedad del Conocimiento Y Educación,
FEDUPEL, Caracas, s/f.
2.- Estrategia a plazo medio. UNESCO, 1996. Jacques Delors. "La educación encierra un tesoro". Informe a la UNESCO de la Comisión Internacional sobre la educación para el siglo XXI, presidida por J. Delors. UNESCO, 1996.
3.-García Guadilla, Carmen: Conocimiento, Educación Superior Y Sociedad en América Latina, CENDES - Nueva Sociedad, Caracas, 1996.

4.- Gómez Buendía, Hernando: Educación. La agenda del sido XXI. Hacia un desarrollo humano, PNUD, TM Editores, Bogotá, 1998.