Foucault, usos en educación

Mostrando entradas con la etiqueta Filosofía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Filosofía. Mostrar todas las entradas

domingo, 10 de agosto de 2014

LA POSICION FENOMENOLOGICA

Msc. Mota, Glorimar    
CI: 11.120.292
UNIVERSIDAD NACIONAL EXPERIMENTAL DE LOS LLANOS CENTRALES
“RÓMULO GALLEGOS”
ÁREA DE POSTGRADO
DOCTORADO EN CIENCIAS DE LA EDUCACIÓN
UNIDAD CURRICULAR: AUDITORÍAS METODÓLOGICAS IV
SECCION “4”

FACILITADOR: Dr. FRANCISCO FRANCO 

El aporte del pensamiento Kantiano hacia el movimiento fenomenológico se circunscribe , a resolver esos problemas de orden filosóficos apelando a su propia experiencia en la que Kant recoge esta línea de explicación mostrando que debemos reflexionar sobre el modo de conocer para descubrir los elementos, fundamento y límites del saber, pero pone como sujeto a un sujeto distinto: el Sujeto Trascendental, que no se puede identificar con el yo empírico, contingente, hecho de este modo pero pudiendo ser de otra forma; el Sujeto Trascendental es el sujeto metaempírico del cual se predican las distintas formas aprióricas y que realiza las distintas síntesis que dan lugar a la constitución de los fenómenos. La consecuencia es un giro completo en la comprensión del conocimiento y la separación radical entre la filosofía y el sentido común: el conocimiento universal y necesario no se puede explicar si consideramos que el sujeto es pasivo cuando conoce, pero sí al considerar que el sujeto pone algo en el objeto conocido y lo modela a partir de las estructuras de nuestras facultades cognoscitivas (las formas de la sensibilidad y las categorías del entendimiento).
En el mismo andar, hacemos la analogía de la significación de la Fenomenología y la Hermenéutica desde sus representantes. En 1927 se produce uno de los acontecimientos filosóficos más relevantes del pasado siglo, la publicación de “Ser y Tiempo” Heidegger contaba entonces con 38 años y una dilatada carrera académica a sus espaldas, repartida entre la docencia, y el trabajo como asistente de Edmund Husserl. Heidegger manifiesta una clara preferencia por la filosofía de la vida, pues le parece que responde mejor a la crisis espiritual de su tiempo, cuya manifestación más evidente es la Primera Guerra Mundial. En el pensamiento de Heidegger incide además de manera decisiva, su original formación religiosa, que lo hace ocuparse intensamente con el Nuevo Testamento, los Padres de la Iglesia, Lutero, y en general, la reflexión sobre la vida y la historicidad, que las cosas mismas por lo demás, en los años previos a la Gran Guerra eran omnipresentes en la literatura y la filosofía.
En este contexto se desarrolla también la filosofía fenomenológica, cuyo fundador, Edmund Husserl, se propone la misión de superar la crisis de la ciencia positivista que había dominado casi sin contrapeso la escena cultural europea durante gran parte de la segunda mitad del siglo XIX. El sentido de esta crisis consiste, para Husserl, en que la ciencia ha dejado de tener significado para el hombre, pues no le proporciona orientación sobre los problemas acuciantes del presente, ni criterios rigurosos para guiar su conducta. La fenomenología se presenta como una reflexión filosófica que quiere fundamentar firmemente la objetividad del saber mediante un método, cuya principal regla es dejar que se hagan patentes en su contenido esencial, a través de una mirada intuitiva que haga presente las cosas tal como se dan inmediatamente para el que las vive y poniendo entre paréntesis el juicio sobre la validez de los presupuestos, opiniones o interpretaciones acerca de ellas. La conciencia no es para la fenomenología algo cerrado en sí mismo, sino que está definida por la intencionalidad, es decir, por la particularidad de estar siempre abierta y referida a algo como su correlato objetivo. El análisis fenomenológico muestra, además, que los objetos no se dan a la conciencia aisladamente, sino insertos en un contexto mayor, en el que se destacan como lo que son. Este contexto es el mundo, horizonte general de todo lo que es y puede llegar a ser contenido de la experiencia.

lunes, 28 de julio de 2014

ENTORNO VIRTUAL DESDE LA ONTOLOGÍA DE LOS NUEVOS SABERES DE LA EDUCACIÓN UNIVERSITARIA

AURISTELA CASTRO
 C.I. N° V-7.280.504


UNIVERSIDAD NACIONAL EXPERIMENTAL DE LOS LLANOS CENTRALES
“RÓMULO GALLEGOS”
ÁREA DE POSTGRADO
DOCTORADO EN CIENCIAS DE LA EDUCACIÓN
UNIDAD CURRICULAR: AUDITORÍAS METODÓLOGICAS IV
SECCION “4”
FACILITADOR: Dr. FRANCISCO FRANCO
 

Hablar de entornos virtuales o ambientes de aprendizaje no se limita, solo  al espacio de educación formal, ni tampoco a una modalidad educativa en particular, son espacios donde se generan las condiciones para que el individuo se apropie de nuevos  conocimientos, de nuevas experiencias, de nuevos elementos donde se produzcan procesos de análisis, reflexión y apropiación. Llamándose virtuales en el sentido que no se llevan a cabo en un lugar predeterminado y que el elemento distancia siempre estará presente.
Existen alrededor de cinco componentes principales que lo conforman: el espacio, el estudiante, los tutores, los contenidos educativos y los medios; no siendo exclusivos de los entornos en modelos no presenciales, cualquier propuesta educativa tiene como base estos elementos. Por ello, la planeación de la estrategia educativa es la que permite una determinada dinámica de relación entre los componentes.
Desde el surgimiento de los entornos virtuales de enseñanza se ha buscado la manera de vincular en el mismo todos los aspectos informáticos, actualmente tienen incorporado aspectos multimedia en él, es decir, vinculan imagen y sonido, muchos tienen incorporados videos donde se explican determinados contenidos o solamente para brindar alguna información deseada.  Nos hemos preguntado qué importancia tendrá la utilización de estos entornos en la enseñanza. Creo que es importante decir que estamos apropiados de un modelo en cuanto a la recepción de conocimientos.
El camino transcurrido del siglo XX al XXI, conocido como el que marcará la transformación de una sociedad basada en las relaciones materiales, a otra que se apoya en las relaciones virtuales comunicativas en su sentido más amplio, permite la coexistencia humana que se viene desenvolviendo en lo virtual y en el estudio de los signos en la vida social, constituyendo así la comunicación mediática.
Una  sociedad  de  la  información,  que exige  una  nueva  alfabetización  basada  en  los  nuevos  medios técnicos y en los nuevos lenguajes que ellos suponen; por lo que, los procesos de enseñanza se ven obligados a indagar como se suscitan en una relación de aprendizaje ya no sólo mediada por el lenguaje oral y escrito sino por el icónico-gráfico, la imagen   digital   y  los  variados   sistemas   de  representación   que   traen   consigo   nuevas   maneras   de pensamiento visual. En la medida en que aparecen  una amplia gama de fuentes y se consigue  un fácil acceso a la información,  se  desplaza  la  noción  de  saber  a  la  de  saberes,  la  noción  de  verdad  a  la de  verdades, distanciándose  la  concepción  del  saber  monolítico  o  el  saber  constituido,  y  surgiendo  una  visión  más cercana al  “conocimiento como construcción”.
El auge de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) ha estado acompañado por un gran avance en la gestión de la información y el conocimiento. Pero en las universidades no se puede alcanzar esta avanzada a través de las TIC, aun teniendo las plataformas ideales, estructuras, instrumentos y recursos sino se preparan y se forman los recursos humanos suficientemente capacitados para  el manejo de estas Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), sumándole la preparación y desarrollo de material  educativo.
Desde esta perspectiva la gestión del gobierno venezolano tiene el enorme desafío de incorporar las innovaciones tecnológicas y comunicacionales en la Educación Superior, con el propósito de cubrir las necesidades que demanda la sociedad, exaltando los valores de solidaridad, complementariedad, equidad y justicia, fomentando la inclusión y la universalización del conocimiento, haciendo necesario que la universidad se convierta en un centro de educación permanente para la actualización y la preparación para perfeccionar el desarrollo de la misma; atendiendo a su entorno social y ambiental con miras a ser partícipe de los cambios que amerita nuestra sociedad, apoyado en los adelantos tecnológicos y comunicacionales existentes.

miércoles, 9 de julio de 2014

TEORÍA ONTOAXIOLÓGICA DE LA FORMACIÓN DEL ESTUDIANTE DE EDUCACIÓN MEDIA DIVERSIFICADA: UNA HERMENÉUSIS PARA LA VIDA

Rodríguez María Teresa 
C.I.  V-9693541
Semestre IV. Sección 4. Turno Sabatino. 
Doctorado en Ciencias de la Educación. 
Universidad Rómulo Gallegos, Venezuela.


La sociedad venezolana a lo largo de estas últimas décadas ha experimentado  una serie de cambios propios de un esquema emergente y en desarrollo. El Sistema Educativo Venezolano ha debido evolucionar y adaptarse a las nuevas perspectivas, que surgen como posibles modelos  transformadores y que dan respuesta a una gran variedad de conflictos y problemas que afectan a la comunidad.
La Educación Media-Diversificada no escapa a estos cambios, por ello se ha esmerado en  tener como norte el proporcionar al estudiante acceso, permanencia y prosecución en el sistema educativo de manera tal que disminuya la deserción escolar, la incorporación de jóvenes excluidos, formar a un ser integro y rico en valores y cualidades creativas, capaz de desarrollarse armónicamente en su entorno y ser parte importante en la búsqueda y solución de los problemas de su comunidad,  todo ello enmarcando su proceso de enseñanza y aprendizaje en perspectivas de carácter endógeno. 
Sin embargo la realidad nos muestra un panorama muy distinto a esta premisa ideal. Hoy por hoy en la mayoría de nuestras instituciones educativas podemos ser testigos de cómo la comunidad conjuntamente con la población estudiantil ha venido confrontando graves crisis  en cuanto a  decadencia de valores se refiere. Se dice que estamos en presencia de la extinción, desaparición y hasta mutación de lo que hasta ayer se conocía como valores. Aún cuando se viene hablando con insistencia sobre la necesidad de educar en valores, parece haber consenso en que la profunda crisis que vivimos es, en definitiva, una crisis moral, de personas, de valores. Toda sociedad es irremediablemente cambiante a través del tiempo, sin embargo, hay valores base que deben permanecer y que no se deben ni negociar ni discutir. Max Scheler distinguió las esencias de lo que es tangible, real o existente, lo que llevó a la afirmación de la independencia de los valores (eternos e invariables) respecto de los bienes, que serían sólo sus portadores circunstanciales. 
Ante esta realidad, urge una educación integral, que forme y no sólo informe, que asuma al estudiante en su plenitud de persona y se oriente a gestar ciudadanos honestos, responsables y solidarios, preocupados por el bien común, por lo público, defensores de los derechos y cumplidores de sus deberes y obligaciones. Esta debe ser la principal tarea no sólo de los educadores, sino también de las familias, del Estado y de la sociedad en general. 
Para ello, en primer lugar, es urgente que familias y escuelas, vuelvan a reencontrarse y a proponerse vivir aquellos valores que consideran esenciales para el pleno desarrollo personal y la sana convivencia. Padres y maestros deben plantearse con humildad y con responsabilidad, ir siendo modelos de vida para sus hijos y estudiantes.
En definitiva necesitamos encaminar toda acción educativa hacia la praxis de valores como la libertad, la honestidad, la paz, la tolerancia, el esfuerzo, el sacrificio, la amistad, el respeto, la esperanza y son los padres, maestros y comunidad en general los responsables de encarnar estilos de vida e ideales que conjuntamente con una buena educación en valores sean el mecanismo con el que podamos hacer frente a  la actual crisis de civilización y de país que estamos padeciendo.
De allí que la presente investigación doctoral tenga como premisa principal generar una teoría ontoaxiológica desde la comprensión e interpretación de la cotidianidad de los actores sociales en la formación del estudiante  de educación media  diversificada  como Hermeneusis para la vida.
La crisis de valores de la época actual además de su mutación progresista es motivo de preocupación y de estudio, por lo que cobra importancia la imperiosa necesidad de sensibilizar al docente para que propicie situaciones de aprendizaje que permitan afianzar los valores base en los educandos de manera tal que estos puedan desarrollar un pensamiento crítico, analítico, tener capacidad para razonar, y emitir juicios sobre circunstancias problemáticas, donde participe conjuntamente con su entorno educativo y su grupo familiar, todo ello enmarcado en el ser, conocer,  hacer, y convivir. 
La meta es crear un individuo con valores, suficientemente crítico, con habilidades cognitivas, actitudes, virtudes y destrezas que le permitirán su plena participación en colectivo, y desarrollar acciones que gestarán procesos de transformación de su comunidad. De allí que la formación del estudiante sea parte fundamental del triángulo escuela, individuo y comunidad; haciendo uso de ejes integradores tales como el ambiente, la salud integral, la interculturalidad y las tecnologías de la información y la comunicación. 
La problemática del estudio está enmarcada en la crisis y pérdida de valores del estudiante, su entorno educativo y familiar. De allí que el contenido comprenda la internalización de los valores y la revalorización del componente ético de la educación, su sistematización y operacionalización; con lo que se persigue fomentar la cultura de la paz, solidaridad, cooperación y conciencia de pertenencia. 
Epistemológicamente hablando, El estudio estará sustentado en una investigación de campo de tipo interpretativa-fenomenológica ya que se estudiarán las esencias de las cosas y de las emociones, se tratará de entender la realidad social considerando como la perciben las personas, mostrando interés por los valores y circunstancias que subyacen en las acciones humanas; y descriptiva ya que se describirán algunas características fundamentales o precisas del evento de estudio. Todo ello enmarcado en el paradigma cualitativo ya que se aporta una nueva finalidad, una vía diferente para acercarse a la realidad, al tener en cuenta los valores inherentes a todo proceso socioeducativo. También se dice que está enmarcada en este paradigma ya que es una investigación subjetiva, hay predominio de la observación naturalista y sin control y se visualiza la perspectiva “desde dentro”.
Es Fenomenológica, (comprensión) ya que está interesada en comprender la conducta humana desde el propio marco de referencia de quien actúa. Además se describen las estructuras de la experiencia tal y como se presentan en la conciencia, poniendo entonces de manifiesto lo que hay oculto en la experiencia común diaria (la estructura de la cotidianidad o ser en el mundo). Es decir, se quiere distinguir cómo son las cosas a partir de cómo uno piensa en realidad, alcanzando así una comprensión más precisa de las bases conceptuales del conocimiento. Para Maldonado (2000) “la investigación cualitativa es un conjunto de descripciones analíticas de escenarios culturales, situacionales, eventos, personas e interacciones personales, que recrean lo que sienten y piensan los participantes, ya sea de manera explícita o implícita a fin de estudiar la vida humana donde ella naturalmente ocurre”. (p.13)
Desde el punto de vista Ontológico, El presente estudio estará centrado en el ser humano; mostrando la perspectiva del investigador y los actores de la investigación. El estudió aportará la revalorización y rescate del componente ético en la educación a través de sistematizaciones teóricas que vayan en pro de la praxiología de valores. En lo Axiológico, se resaltarán valores como responsabilidad, ética, libertad, paz, verdad, felicidad, respeto,  solidaridad, honestidad, tolerancia, diálogo, cooperación y conciencia de pertenencia, entre otros. Ello no sólo beneficiará al entorno educativo, sino también al comunal, ya que a través de esta se dará integración, al estudiante, al docente, a la familia y a la comunidad escolar como un todo.
Desde lo Gnoseológico, El alcance de la investigación tendrá aportes no solo de conocimientos con respecto a valores, sino de nuevos paradigmas que invitan a la compenetración de un actor como parte de un sistema y este a su vez como parte de otro. Es decir, la investigación, tiene naturaleza compartida, y el conocimiento generado será el obtenido de intercambio de saberes, gracias a la participación de los actores del hecho educativo.            Teleológicamente hablando, Se realizarán acercamientos teóricos en pro del realce de los valores como premisa principal en la reflexión del tema.
Se puede decir que la Educación es la presentación sistemática de hechos, ideas, habilidades y técnicas de manera ordenada y voluntaria ejercida sobre una persona para formarle o desarrollarle y con ello conservar su existencia colectiva. Es un ingrediente fundamental en la vida de todo ciudadano y la  sociedad donde se desenvuelve. Además, la Educación es considerada como el recurso más idóneo y el eje rector de todo desarrollo y renovación social. A través de esta,  se transmiten los valores fundamentales y se preserva la identidad cultural y ciudadana.
La Ley Orgánica de Educación en Venezuela establece en su artículo 3º:
"La educación tiene como finalidad fundamental el pleno desarrollo de la personalidad y el logro de un hombre sano, culto, crítico y apto para convivir en una sociedad democrática, justa y libre, basada en la familia como célula fundamental y en la valorización del trabajo; capaz de participar activa y consciente y solidariamente en los procesos de transformación social; consustanciado con los valores de la identidad nacional y la comprensión, la tolerancia, la convivencia y las actitudes que favorezcan el fortalecimiento de la paz entre las naciones y los vínculos de integración y solidaridad latinoamericana".

De allí que sea a través de la Educación la forma más idónea, práctica y masiva de proyectar los valores que deseamos inculcar a nuestras futuras generaciones, ya que es a través de la educación que se fomenta el desarrollo de una conciencia ciudadana, se resalten valores como libertad, independencia, paz, solidaridad, bien común, integridad, convivencia y lo más importante se garantiza la unión de las comunidades y su crecimiento en pro de la vida.  Bienvenida sea la Educación en Valores, bienvenidos los nuevos valores que han de regir a las generaciones por venir, y bienvenido el sagrado respeto al prójimo y a la vida que tanto nos inculcaron nuestros padres y nuestro Padre Mayor… Nuestro Señor Jesucristo.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Amador, D.  (1997).   Elementos   de  Convivencia   y   Disciplina Escolar. Bolivia: Editorial        Casa Blanca.
Gaceta Oficial. (1980). Ley Orgánica de Educación. Caracas: Gaceta Oficial N° 2.635. Julio de
            1980. 
Gaceta Oficial. (2000).  Constitución   de   la   República  Bolivariana  de  Venezuela. Caracas: 
            Gaceta Oficial N° 5.453. Marzo de 2000.
Martínez, M. (2000).   La   Investigación   Cualitativa   Etnográfica   en   Educación.       Manual Teórico – Práctico.             México: Editorial Trillas.
Maldonado, C. (2000).  La  Investigación  Cuantitativa  Etnográfica  en Educación.          Manual Teórico – Práctico.             México: Editorial Trillas.
Ministerio  del  Poder  Popular  para  la  Educación  (2007).   Diseño   Curricular   del   Sistema Educativo           Bolivariano. Caracas: Autor
Maldonado, J. (1994). El paradigma Cualitativo en la Investigación Educacional. Maracay. Venezuela: Editorial    Trillas.
Martínez, M. (2000) La Investigación Cualitativa Etnográfica en Educación. Manual Teórico-Práctico. México:      Editorial Trillas. 
Payá, M. (2003). Educación en Valores para una Sociedad Abierta y Plural: Aproximación Conceptual. Bilbao:     Editorial Desclée De Brouwer S.A. 
Ruíz, R.  (2008). Aportes Teóricos para la Formación en Valores en Estudiantes de Educación Integral. Tesis      Doctoral no publicada presentada a la Universidad Pedagógica         Experimental Libertador. Maracay.
Venegas y Otros. (2006). Educación, Ética y Valores Humanos. Ministerio de Educación            Nacional y el Instituto para             el Desarrollo de la Democracia Luis Carlos Galán. Colombia.

miércoles, 24 de julio de 2013

BIOLOGÍA CULTURAL. ¿AMOR AL TOLERAR O AL RESPETO?


Rebeca Vargas
 Estudiante del Doctorado en Ciencias de la Educación
Universidad Rómulo Gallegos, Venezuela
 
Desde el inicio de los tiempos, el ser humano ha estado inmerso en el decidir, diariamente tenemos que tomar decisiones sobre nosotros mismos y la forma en que vivimos conjuntamente con el contorno en el que estamos; un ejemplo de esto radica en el proceso arduo que pasan las mujeres al momento de vestirse, si bien sabemos, la mujer tiende a pensar más en su aspecto físico que el hombre (aunque con el correr de los años vemos como el hombre se integra más a esta tarea física), particularmente parto del hecho en que cada mañana, antes de ir al trabajo pese a que uso uniforme, me detengo un momento que puede tardar varios minutos, para decidir que camisa me gusta más (aclarando que todas son iguales), y ni hablar cuando llega el momento de peinarme, pero todo se basa en las emociones del día, como seres cambiantes de ánimo, nuestra mirada al mundo varía también, decidiendo y decidiendo sin terminar de hacerlo ya que es un bucle cíclico en un sistema de vida.
Sin embargo, que implica el decidir en nuestras vidas, es posible decir que como seres pensantes usamos el amor con nuestras emociones para tomar decisiones, ya que como seres amorosos podemos tener confianza en lo que decidimos, podemos tener la seguridad en que seremos amados sin importar la circunstancia, ¿sin que nos demos cuenta que ese amor sea desde la tolerancia o desde el respeto?, por su parte, el amar forma parte de nuestra ontología constitutiva, que dentro de la cultura que vivimos se modifica tanto que tiene que ver con otra relación diferente al vernos como seres humanos. Hoy en día, vemos al amor como eso que damos a otra persona, bien sea afecto, dedicación en el hogar, fidelidad tal vez, pero tiene que ver con esa entrega hacia el otro, y si recibo algo a cambio de ese esfuerzo que se hace, se dice que soy amado. Seguramente, tal espera sea a raíz de que queremos ser vistos, ser notados de entre tantas personas y ser escuchados por sobre todas las cosas.
Es conveniente decir entonces, que el amar es aceptar la presencia del otro, es respetar al otro, lo que resulta en una tarea diaria, ya que uno no ve lo que hay, sino que depende de lo que estamos mirando, sin anteponer un prejuicio, es un mirar sin juicio, un mirar distinto, sin tener expectativas del otro, eso es amar, es aceptar al otro, respetándolo por encima de lo que significaría el tolerar, ya que cuando toleramos mentimos sobre lo que está sucediendo, lo hacemos a manera de salir del paso o simplemente encajar en un espacio pese a que no estoy de acuerdo con lo que sucede allí, es un mientras tanto para muchos, por ejemplo: muchas veces toleraba que un hombre dijera que es ateo, que para él no existiese lo que para nosotros los cristianos es Dios; pero el hecho de que lo toleraba enmarcaba una mentira para mí misma, porque no era honesta sobre lo que yo pensaba del ateísmo, solo que lo toleré mientras estaba conversando con él para no entrar en polémica y perder la imagen ante él. Sin embargo, aquí cae un poco en reflexión: ¿estamos tan acostumbrados a tolerar el mundo que no vemos como perdemos presencia ante las demás personas?
Cabe resaltar que sería un escenario diferente, si en aquella oportunidad fuese aceptado el punto de vista de aquel hombre, ya que sus fundamentos tendría para llegar a tal decisión, si hubiese colocado en práctica el hecho de que cada ser humano piensa, siente y habla diferente a mí, lo habría respetado, y por ende daría espacio al amar al otro sin prejuicio, suena hermoso, pero es una tarea que requiere esfuerzo y sobretodo un nivel de interpretación, análisis, comprensión y madurez para llevarla a cabo. Dando una mirada global a esa experiencia, aprendí que hay que escuchar y estar dispuesto a escuchar tanto como sea necesario para un mejor convivir, la realidad es cambiante, la verdad es relativa, no sabemos todo y todo lo que sabemos en apenas una pequeña partícula de un gran universo de conocimiento, de información que día a día tomamos para crecer como seres humanos, y con esto ser más humildes ante nuestro entorno y contorno, quizás sea lo que nuestro planeta necesita… que seamos más conscientes ante lo que sucede y hagamos algo al respecto, debemos cambiar nuestro pensar, porque si no modificamos el pensar que pensamos no estamos dando nada a la sociedad, a la vida y al planeta, por último quisiera terminar de la forma en que empecé… les dejo aquí la pregunta: ¿amor al tolerar o al respeto? Usted decide como darle respuesta.
Imagen tomada de http://es.paperblog.com/de-relaciones-respeto-empatia-y-amor-1627005/

martes, 9 de julio de 2013

COSMOS VS CAOS O SIMPLICIDAD VS COMPLEJIDAD

Jeroh Montilla

Basta tomar un texto actualizado sobre la historia de la cultura humana para darse cuenta que, desde el primer vestigio cultural de nuestra lejana antigüedad, fichado o fechado por los antropólogos, hasta las últimas maravillas digitales telefónicas, el ser humano es socialmente un amasijo de haceres heterogéneos, dispuesto a la varianza, presto a diversificarse de manera casi irrefrenable. Eso por una parte, sin embargo, por otra se evidencia, sobre todo en aquellos que estudian el fenómeno, la tendencia contraria de intentar explicarlo homogéneamente, de reducir esta diversidad al marco de leyes fundamentales, a explicar mediante maniobras racionales que tal heterogeneidad no es tal, que en verdad todo discurre sobre el riel de una simplicidad inmanente, que la pretendida complejidad que nos asombra es en realidad una apariencia, y que solo basta profundizar en simples leyes fundamentales para resolver tanta euforia creativa.
Pero este asunto de la simplicidad y la complejidad no es tan fácil. Desde los griegos, y seguramente desde mucho antes, el hombre ha representado la maravilla del universo con una expresión muy popular, la palabra cosmos. Todo lo que nos rodea, nos contiene y nos conforma es el cosmos. Esta expresión implica también otra palabra. Cosmos es obligatoriamente orden. Todo orden comprende una explicación, es decir de una simplificación del universo. Pero al cosmos se opone otra expresión: caos. Al principio era caos entonces surgió el hombre, este creó el lenguaje y de ese modo el caos fue cubierto por el manto explicativo del cosmos, el orden. Y desde ese momento el hacer humano es debatirse entre tendencias cosmológicas en pro de contener la expansión caótica del universo material y cognoscitivo. Nietzsche puede ilustrarnos ampliamente en este drama.
En estos tiempos del siglo XXI los físicos teóricos se devanan los sesos por encontrar o construir una teoría final, una ley definitiva que amalgame la potencialidad de las cuatro fuerzas fundamentales de la materia y la energía. Es la misma pretensión que se observa en los científicos sociales. Caos vs orden. Simplicidad vs complejidad. La verdad es que ambas tendencias no se anulan, ni una termina por diluir a la otra. Sin embargo, podemos aventurarnos con cautela en algunas afirmaciones: la búsqueda de simplicidad ha dominado férreamente el escenario histórico, pero hoy la indomable complejidad adquiere otro giro, ya no sólo como rostro de la realidad, sino como una postura, una actitud. Ya no es un objetivo a ser resuelto por la simplicidad, sino que  se ha invertido  el papel, frente al dominio de esta última el hombre contemporáneo se plantea la complejidad como una actitud de total rebelión epistémica. Hoy el hombre deja atrás su añoranza edénica, apuesta a la inseguridad paradigmática, adquiere mayoría para asumir el profundo sentido de la complejidad: la incertidumbre. 

Imagen tomada de http://www.jggweb.com/2007/11/18/orden-en-el-caos/

miércoles, 26 de junio de 2013

VERDAD Y LA MENTIRA HERMENÉUTICA

Jeroh Juan Montilla
Cualquiera sea el camino que han tomado la diversidad de filósofos frente al término hermenéutica este termina reducido a la aparente diafanidad de una palabra: interpretación. En verdad con el transcurrir de las aguas de la historia esta última fórmula tiene la sospechosa aceptación de ser ya un lugar común, tanto en la filosofía como fuera de esta. Se podría añadir que la palabrita padece de cierto agotamiento dentro de los actuales haceres semánticos de la creación humana. Ya Nietzsche advertía contra la obvia facilidad instrumental del lenguaje, nos conminaba a descreer de estas navajas de multiuso ontológico: “… ¿qué sucede con esas convenciones del lenguaje? ¿Son quizá productos del conocimiento, del sentido de la verdad? ¿Concuerdan las designaciones y las cosas? ¿Es el lenguaje la expresión adecuada de todas las realidades?” (Pág. 21)

Después de este monumental pensador alemán los trajinadores de las asperezas y divinidades del pensamiento filosófico aprendieron a desconfiar de las evidencias, de los implícitos y explícitos acuerdos sociales del lenguaje. Y si nos deshacemos de la seguridad de las palabras, entonces ¿dónde nos aferramos? Con el mismo Nietzsche también Dios había muerto. El hombre, ontológicamente, estaba a la deriva, náufrago de sus sólidas creaciones, es decir falto del pegamento existencial que nos añaden las interpretaciones. Lo cierto es que parece que estamos condenados a interpretar únicamente por mediación del lenguaje. Ahora bien, la omnisciencia de este último es abrumadora, es el ojo que todo lo ve, parece no haber rincón de la conciencia humana que no esté bajo la inundación absoluta del lenguaje. Parece ser nuestra única certidumbre, por tanto cada uno de sus descubrimientos o creaciones interpretativas son viejas y nuevas mentiras. Todo afán interpretativo es una gimnasia heurística, es la voluntad de inventar. Interpretar es inventar, es mentir y después de eso hacer uso terapéutico del olvido, muy bien Nietzsche dice: “Solamente mediante el olvido puede el hombre alguna vez llegar a imaginarse que está en posesión de una verdad…” (Pág. 21) Un acto de mala fe como diría Sartre. La verdad es solo un impulso creativo que se hace realidad a través de la mentira. Toda creencia es el fuerte reflejo de la apariencia. Toda voluntad hermenéutica es mera ilusión. Cerramos reiterando en Nietzsche:

"¿Qué es entonces la verdad? Una hueste en movimiento de metáforas, metonimias, antropomorfismos, en resumidas cuentas, una suma de relaciones humanas que han sido realzadas, extrapoladas y adornadas poética y retóricamente y que, después de un prolongado uso, un pueblo considera firmes, canónicas y vinculantes; las verdades son ilusiones de las que se ha olvidado que lo son; metáforas que se han vuelto gastadas y sin fuerza sensible, monedas que han perdido su troquelado y no son ahora ya consideradas como monedas, sino metal." (Pág. 25)

Nietzsche, Friedrich (2008) Sobre verdad y mentira en sentido extramoral. Madrid: Tecnos.
*Imagen tomada de http://palabraeterna.wordpress.com/2010/09/28/hermeneutica-y-homiletica/

sábado, 16 de febrero de 2013

EL ESTUDIO DE LA COMPLEJIDAD EDUCATIVA EN EL ÁMBITO EPISTEMOLÓGICO Y FILOSÓFICO


MILAGRO CRISTINA CABALLERO 

Universidad Nacional Experimental

Rómulo Gallegos

Doctorado en Ciencias de la Educación

Cátedra: Gestión Investigativa

Facilitador: Dr. Alberto Torres
Sección: 5



El estudio de la complejidad y de los sistemas complejos ha devenido, desde mediados del siglo XX, en un objeto de estudio central para la ciencia contemporánea pero también para la reflexión filosófica, ética y política. El objetivo de este análisis es realizar una articulación crítica entre dos modos distintos y antagónicos, quizás, de entender y estudiar la complejidad: el pensamiento complejo de Edgar Morín y las así llamadas ciencias de la complejidad. El artículo explora las implicancias y desafíos epistemológicos y metodológicos que las teorías de la complejidad plantean para la investigación en ciencias sociales.
     Para comenzar a hablar de la complejidad educativa en el ámbito epistemológico y filosófico, hay que comprender que es complejidad y educación a fin de unir sus  concepciones  y proyectarlas aun  entender  explicito  y a la vez complejo para el lector.
     Es por ello que cabe decir que complejidad, es la cualidad de lo que está compuesto de diversos elementos. En términos generales, la complejidad tiende a ser utilizada para caracterizar algo con muchas partes, que forman un conjunto intrincado y difícil de comprender. La complejidad es una noción utilizada en diferentes campos tales como la filosofía y la epistemología (consultar obras de Anthony Wilden y de Edgar Morín ), así como también la física, la biología (consultar obras de Henri Atlan), la sociología, la informática, la matemática y también las llamadas ciencias de la información y de la comunicación o TICs. La definición de "complejidad" por cierto tiene importantes sesgos diferenciadores según el dominio en consideración.
     La investigación, es una actividad humana orientada a la obtención de nuevos conocimientos y su aplicación para la solución a problemas o interrogantes  de carácter  científico
     En cuanto al estudio de los problemas de complejidad organizada ha sido una de las preocupaciones centrales en diversas teorías de complejidad formuladas en el marco de diversas ciencias y disciplinas, como la sistémica, la cibernética, la biología, la termodinámica, la epistemología, la antropología y la investigación social de segundo orden, entre otras.
     En el plano epistemológico, el propósito del trabajo consiste en buscar un punto de articulación y complementariedad entre dos modos de abordaje a la complejidad organizada: el pensamiento complejo y las ciencias de la complejidad. En el plano metodológico, se aborda una técnica específica de las ciencias de la complejidad: la simulación basada en agentes.
     La ‘complejidad’ constituye una perspectiva novedosa y marginal en la ciencia contemporánea; su carácter de novedad radica en que el estudio de la complejidad implica, en buena medida, un quiebre o discontinuidad en la historia de la ciencia o, más precisamente dicho, en  la racionalidad científica occidental. La complejidad introduce, en el terreno de las ciencias, una racionalidad post-clásica que habilita e incorpora problemas ignorados o vedados por  el pensamiento científico moderno.
     Estos problemas involucran, en un sentido  no exhaustivo, cuestiones relativas al desorden, el caos, la no-linealidad, el no-equilibro, la indecibilidad, la incertidumbre, la contradicción, el azar, la temporalidad, la emergencia, la auto-organización. La complejidad puede entenderse,  por lo tanto, como  un paradigma científico emergente que involucra un nuevo modo de hacer y entender la ciencia, extendiendo los límites y criterios de cientificidad, más allá de las fronteras de la ciencia moderna, ancladas sobre los principios rectores del mecanicismo, el reduccionismo y el determinismo (Morín 2004b; Sotolongo y Delgado Díaz 2006; Vilar 1997). 
     La complejidad como objeto de reflexión ha estado ausente de los grandes debates de la filosofía de la ciencia del siglo XX; de Viena a Popper, y de éstos a la filosofía post-empirista (post-kuhniana y post-popperiana), de hecho la complejidad no ha sido una cuestión pensada y debatida por los grandes referentes de la filosofía de la ciencia, como si lo ha sido, la verdad, la inducción, la racionalidad, los valores (Morín 1990). La complejidad, en tanto problema, conjunto de teorías, métodos y en un sentido más general, como campo de estudios de la ciencia contemporánea, o mejor aún, como un paradigma científico emergente, es incluso más marginal en las ciencias sociales y humanísticas. La epistemología y metodología de las ciencias sociales, de un lado; y las teorías contemporáneas de la complejidad, del otro, son dos mundos con escasos puntos de conexión y con pocos puentes articuladores.
     La propuesta del pensamiento complejo desarrollada por Morín consiste en un replanteo epistemológico que lleva a una nueva organización del conocimiento, tanto a nivel personal como social e institucional. Se trata de una estrategia meta-cognitiva que tiene por finalidad reformar los principios matriciales del pensamiento simplificador (disyunción y reducción) que llevaron a la instauración de las dicotomías fundantes de la matriz de pensamiento occidental: sujeto/objeto; mente/cuerpo; cultura/naturaleza; filosofía/ciencia; valor/hecho;  afectividad/razón. Así, el  pensamiento complejo  reclama la constitución de un saber pertinente, ecologizado, histórico, contextual. El replanteo epistemológico que formula  el pensamiento complejo  se extiende, al mismo tiempo, más allá de la dimensión epistémica de la ciencia y desemboca en una propuesta ético-política: el desarrollo de una política planetaria de civilización, la constitución de una ética planetaria y el pleno empleo de las potencialidades humanas para civilizar nuestras ideas. La conjunción de estas tres vías permitiría, según Morín, salir de la edad de hierro planetaria y de la prehistoria del espíritu, para dar a luz a la humanidad de la humanidad, es decir, el surgimiento de una verdadera ciudadanía planetaria, la Tierra-Patria. Podemos ver que la  complejidad general,  en la propuesta del pensamiento complejo, desemboca en una reforma de la civilización occidental. 
     Por el contrario, las ciencias de la complejidad, pese a sus avances tecnológicos instrumentales de punta, están enraizadas en una epistemología pobre, estrecha y limitada, que impide conectar de modo explícito el saber científico, con la filosofía, la política, la ética y la vida. Los supuestos epistemológicos que sustentan a las nuevas ciencias de la complejidad no permiten dar cuenta de la dimensión ético-política constitutiva y condicionante de toda práctica científica. Se convierten así, bajo el halo de una supuesta neutralidad ideológica, en herramientas con profunda significación política, casi siempre funcionales a los intereses del norte. 
     Para expresarlo de modo claro y directo, pensamiento complejo y ciencias de la complejidad son dos modos de abordaje que se ignoran mutuamente con pocos puntos de contacto sistemáticos y explícitos. Tomados aisladamente cada uno de ellos es en sí mismo insuficiente. Mirados con ojos críticos, el pensamiento complejo presenta una hipertrofia filosófica, es como un cuerpo con una gran cabeza pero con manos pequeñas: puede pensar y decir mucho, pero hacer poco. Las ciencias de la complejidad presentan una hipertrofia práctica, son como un cuerpo con una cabeza diminuta pero con brazos  y manos ágiles y fuertes: pueden hacer mucho, pero pensar poco. Hay una complementariedad necesaria entre pensamiento y ciencias de la complejidad. El pensamiento complejo puede brindar el campo reflexivo necesario para desarrollar un marco epistémico inclusivo de valores éticos y políticos conformes a las necesidad y desafíos de las comunidades sociales, locales, nacionales, regionales y planetaria. Las ciencias de la complejidad pueden brindar Nómadas.
Bibliografía
·        MORIN, EDGAR, (1990),  Introducción al Pensamiento Complejo. 2001, 4ª reimpresión, 1º ed. Gedisa, Barcelona.

·        MORIN, EDGAR. 2008.  Complejidad restringida, complejidad general Biblioteca

·        Virtual Participativa de la Complejidad, 2004a [cited 19-11 2008]. Available

·        MORIN, EDGAR. 2008.  Epistemología de la complejidad Biblioteca Virtual

·        Participativa de la Complejidad, 2004b [cited 19-11 2008]. Available from